Son 7 estrategias para recuperar, mejorar y fortalecer tu salud…

Las 3 formas de educar al cuerpo sin sacrificar tus costumbres

Tal cual como nuestros médicos tratan de explicarnos: El cuerpo es todo un templo que tenemos que cuidar, que debemos educar para que se amolde a nuestro estilo de vida y tenga la oportunidad de expresarse, de comunicar cualquier trastorno que pueda perjudicarnos de por vida, además hay que evitar caer en los excesos en el ejercicio o en nuestra alimentación, todo lo que pueda hacer daño simplemente hay que evitarlo a toda costa, así nuestro cuerpo haga una especie de limpieza de manera orgánica. Cuando hablamos de educar al cuerpo debemos enfocarnos primeramente en cambiar los hábitos que hemos adquirido muchas veces por practicidad, para poder cumplir con todo lo que debemos hacer sin retrasos, sin pensar que terminan siendo dañinos por no dejar que nuestro cuerpo fluya de forma natural, pudiendo expresar cualquier padecimiento de manera mucho más sencilla. Los 3 hábitos infalibles para educar nuestro cuerpo y recuperar la salud son:

  • Cuidar la alimentación: Este es el tópico más importante porque todo el funcionamiento del cuerpo depende de lo que comemos, por ello debemos buscar los estilos de vida un poco mas saludables, con menos grasas y carbohidratos junto a una mayor ingesta de proteína, así como dejar a un lado las comidas en la calle, donde no sabemos como preparan los alimentos. Incluir en nuestra comida múltiples legumbres y frutas será de gran ayuda, para mejorar algunos valores sanguíneos si existen problemas de salud, además si tomamos esto como costumbre podremos llevarlas en un pequeño recipiente a donde vayamos, para evitar que en un momento de ansiedad terminemos comiendo azúcares.
  • Dale espacio al cuerpo para que hable: El ser humano en la era moderna es experto en tratar de callar al cuerpo, ante cualquier dolencia simplemente se inyecta o busca asesoría medica, sin dejar que el organismo realmente manifieste lo que está funcionando mal y el porque. Muchas veces hay que dejar que el cuerpo muestre sus dolencias y educarlo para que se habitúe a sanar por si mismo.
  • Ayuda espiritual: Nuestro ser también necesita apoyo moral para educarse, no hay nada más reconfortante que recibir ayuda de parte de sacerdotes o personas capacitadas en los momentos rudos, donde el cuerpo suele fallar. Un psicólogo también suele ser de gran ayuda para cambiar los hábitos que resulten dañinos de manera voluntaria, sin perturbar nuestra rutina de vida.